Presentación de Andorra

Todo un país en el centro de los Pirineos.

Un lugar fascinante, donde todo es sorprendente, donde cada paso es increíble.

Andorra es un estado independiente ubicado en el sur de Europa, en la cordillera de los Pirineos, entre Francia y España. Esta ubicación asegura unos inviernos fríos con mucha nieve, así como temperaturas suaves en verano, características que convierten Andorra en un destino ideal durante todo el año. Un país de 468 km², donde más del 90% del territorio es naturaleza.

El idioma oficial del país es el catalán. Sin embargo, la mayoría de la población domina el castellano y el francés, gracias a su situación estratégica entre los dos países. Además también se usan otros idiomas como el inglés o el portugués, debido a la riqueza cultural del país, donde conviven personas de muchas nacionalidades diferentes.
La gran mayoría de los habitantes de Andorra se dedican al sector servicios, centrado en el turismo. Andorra es un país abierto, moderno y multicultural, preparado y enfocado para recibir a los visitantes de todo el mundo.

La moneda que se utiliza es el euro, si bien Andorra no tiene moneda propia.

El Principado recibe cada año 8 millones de visitantes. Para satisfacer las demandas de todos los viajeros, el país dispone de más de 250 alojamientos turísticos de diferentes categorías, que suman más de 34.000 camas.

 

Andorra es un país de nieve, de ocio, de turismo. Pero sobre todo es un país de naturaleza.

Las montañas, y sobre todo la nieve son el motor de la economía del país. Andorra acumula una experiencia en el mundo de la nieve de más de 50 años. El primer remonte mecánico se instaló en 1957 y desde entonces las estaciones no han parado de crecer. Este conocimiento del terreno, conjuntamente con las inversiones y ampliaciones que se han ejecutado en las estaciones de esquí, ha hecho que Andorra sea un destino líder en este ámbito.

Actualmente contamos con una gran oferta de nieve concentrada en dos valles, ofreciendo más de 300 km de pistas, repartidas en 3.000 hectáreas de terreno. Estos dos valles están configurados por un lado por las parroquias de Canillo y Encamp, con Grandvalira, , por otro, por las parroquias de Ordino y de la Massana, con Vallnord–Pal Arinsal i Vallnord–Ordino Arcalís.

De este modo, desde hace más de medio siglo que se ha apostado firmemente por este deporte, y desde entonces se ha convertido en el propulsor de la riqueza del país.

Por otro lado, la tradición cultural del país está configurada por su historia. En el Principado hay un amplio abanico de oferta cultural, lúdica y deportiva que hace que sea un destino perfecto para los amantes de los deportes de nieve.